LA NARIZ DEL PERRO

Es fácil darse cuenta de que los perros son unos entusiastas de olfatear, sin embargo no suelen conocerse bien las múltiples aplicaciones prácticas que tiene esta afición de nuestros amigos peludos.

 

Cuando pensamos en aprovechar el olfato, nos vienen a la cabeza los perros que detectan explosivos, los que localizan drogas o los que encuentran a las personas sepultadas o perdidas. Son actividades admirables y que requieren implicación y entrenamiento constante.

El trabajar con la nariz puede cambiar la vida de un perro, ayudándole a corregir problemas de conducta o haciendo que se divierta como no creías que fuera posible, además es algo que podemos hacer con cualquier perro, independientemente de su raza o edad.

 

 

Buenos oledores

Esto sucede porque los perros están preparados de forma natural para que el sentido del olfato sea uno de sus principales herramientas para interpretar el mundo, pero habitualmente nosotros, que somos una especie principalmente visual, no dejamos que este potencial se desarrolle o incluso corregimos que intente olfatear determinadas cosas, con lo que esa extraordinaria capacida queda reducida y minimizada.

 

Como el uso del olfato está muy relacionado en el perro con el desarrollo de la capacidad de concentración, el autocontrol y la gestión de las emociones, el resultado final es que limitamos la capacidad del perro para mejorar estos aspectos, con lo que aumentan todos los problemas relacionados con ellos: lentitud en el aprendizaje, generación de estrés, mala gestión de la ansiedad...

 

 Mejorar su vida

Realizar ejercicios de olfato está sustituyendo ventajosamente al uso de ansiolíticos en el tratamiento de múltiples problemas de conducta, permite regular la actividad en perros excesivamente dinámicos, ayuda a solucionar problemas de miedo o agresión... Un auténtico comodín para la "medicina natural" canina.

 

 

En busca de su felicidad

El trabajo de olfato puede ayudar a nuestro perro no sólo a evitar problemas sino también a ser más feliz. Nadie debe pensar que un perro es feliz por estar tumbado en el sofá. También desean tener actividad y les satisface alcanzar objetivos y si los realiza con nosotros mucho más.

En los días de lluvia en los que es inevitable acortar los paseos, el complementarlos con trabajos sencillos de olfato aporta al perro un extra de esfuerzo mental necesario para que lo pase tan bien como dando un paseo a nuestro lado o corriendo libremente por el parque.

 

 

Ejercicios para realizar en casa

Podemos poner trocitos de comida (galletas para perros, jamón...) por la casa y darle la señal para que empiece a buscar. También podemos esconder su juguete favorito o incluso un miembro de la familia. También podemos enseñarle a seguir un rastro de comida o localizar un objeto entre varios.

Con estos ejercicios realizados regularmente veremos como el carácter de nuestro perro va cambiando y se irá relajando tanto con perros como con personas.