Mitos en la nutrición de los perros

Algunas personas prefieren alimentar a sus perros con comida para personas, al igual que le dan golosinas como una muestra de afecto y cariño, porque piensan que así estará mejor alimentado. Algunos alimentos no son adecuados para ellos y no deberían dárseles porque son perjudiciales.

 

Las necesidades nutricionales de los perros no son las mismas que las de las personas. Los restos de comida que se le  administran pueden ser muy sabroso pero no aportan una nutrición equilibrada. Si se quiere alimentar al animal con restos de comida no se debe superar nunca del 5 al 10% de ingesta calórica diaria.

 

La carne y el pescado que se le administre debe estar cocida y no contener huesos.

Por otro lado, algunos perros adultos muestran intolerancia a la lactosa por lo que hay que controlar la leche y el queso que ingieren.

 

Con una alimentación completa y equilibrada no son necesarios los suplementos vitamínicos o minerales.

Solo el veterinario es el encargado de recetar estos suplementos.

 

 

Intoxicación por chocolate

 A la mayoría de los perros les gustan los sabores dulces, incluyendo el del chocolate. El chocolate contiene la teobromina, que al consumirla en grandes cantidades es tóxica para los perros. Si bien no es un problema habitual en la clínica, pero si se presenta puede producir la muerte. Los síntomas de toxicidad por teobromina en los perros, incluyen vómitos, diarrea, jadeos, inquietud, y temblores musculares. Estos síntomas los podemos observar entre 4 a 5 horas de que el perro ingirió el chocolate.

Por lo tanto no es aconsejable darle a nuestro amigo nada que contenga chocolate.

 

Si se sospecha que el animal comió o bebió una porción abundante de chocolate, recurrir enseguida a la Clínica Veterinaria para su revisación y observación.

 

 

Alergia alimentaria

La alergia alimentaria es una reacción adversa al alimento ingerido inmunológicamente mediada, los alérgenos (sustancia que desencadena la alergia) de los alimentos son casi exclusivamente proteínas. Todas las proteínas de la dieta son potencialmente alergénicas porque el sistema inmunológico las reconoce como extrañas en los animales sensibles a este tipo de alergia.

 

Hay que diferenciar entre alergia e intolerancia, las alergias se manifiestan con prurito (picazón) y la intolerancia alimentarias producen diarrea o vómitos y no dan una respuesta alérgica típica.

 

El manejo nutricional de la hipersensibilidad al alimento significa identificar y evitar administrar el alimento que contiene la proteína capaz de desencadenar la reacción alérgica, para lograr esta identificación es necesario administrarle al animal una dieta excluyendo los ingredientes que haya ingerido anteriormente durante un tiempo prolongado.

 

Una vez confirmado el diagnóstico por el profesional de alergia por alimentos, se debe recurrir a un alimento balanceado específico para esta patología o una dieta natural hipoalergénica.

 

 

Leche y transtornos digestivos

Los perros no poseen las enzimas adecuadas para desdoblar el glucosacárido propio de la leche llamado lactosa.

Esto es común en algunas personas, ellos también carecen de lactasa que es la enzima que desdobla a la lactosa en glucosa y de esta manera puede ser absorbida en el tracto intestinal, tanto las personas o animales que no poseen la enzima que desdobla a la lactosa, la leche permanece sin digerir, fermenta y es causa de diarrea.

 

Algunos animales pueden tolerar un poco la leche, otros, en absoluto. Si su animal disfruta y parece tolerar la leche, se le puede administrar en cantidades pequeñas y tibia, nunca fría.

 

 

Coprofagia

La coprofagia implica la ingestión de heces. Naturalmente, el perro no encuentra contrariedad en el sabor de las heces, ni oposición natural a esta conducta que el hombre toma como antinatural, pues la coprofagia es considerada como un comportamiento natural en el perro, es importante saber que el contenido de la materia fecal no es todo residuo en ella encontramos, una importante cantidad de nutrientes remanentes de la fermentación del intestino grueso, ricos en enzimas y elementos semi-digeridos que aprovecha el perro y complementan la alimentación del mismo.

 

 

Síntomas y signos

Halitosis (aliento fétido característico)
Poliuria (orina abundante)
Polidipsia (sed en exceso)

Materia fecal poco formada, blanda con esteatorrea (presencia de grasa) y maloliente.
Los afectados son muy flacos, aunque voraces y no engordan
Gastroenteritis  la inflamación del estómago y el intestino).

 

 

Causas

Nutricionales: La falta de nutrientes y micronutrientes esenciales -vitaminas y/o minerales- induce al perro hacia la coprofaga por deficiencias nutritivas.


Médicas: trastornos digestivos de asimilación: insuficiencia pancreática exócrina (es la causa médica más frecuente en Ovejero Alemán) y en menor medida secundaria a hiperadrenocorticismo, administración de corticoides exógenos, sindrome de malabsorción intestinal, parasitismo intestinal (coccidiosis), diabetes mellitus, hipertiroidismo, etc.

 
Comportamentales: cachorros (pica), adultos : stress, aburrimiento, soledad, síndrome de privación de su libertad y en la depresión por abandono.

 

 

Diagnóstico
Como hemos visto para determinar cual es la causa exacta de cada paciente el Veterinario deberá realizar un diagnóstico diferencial .
Con la ayuda de métodos complementarios, en general es un coprológico que es un estudio de la materia fecal del canino para detectar cualitativa y cuantitativamente las trazas de grasas e hidratos de carbono, así como un eventual parasitismo (en ese caso es un coproparasitológico).
También se podrá pedir un análisis de laboratorio alternativo para diagnosticar enfermedades primarias que estén relacionadas con la coprofagia.

 

 

Tratamiento
Comportamental: Mejorar las condiciones de vida en cuanto a la higiene del lugar, espacio, ejercicio y distracciones que puede ser otro perro joven y juguetón, una vez mejorado su ambiente de vida, puede intentarse:

Eliminación rápida de sus heces, antes que el animal tenga acceso a ellas, administrar un premio alimenticio justo al defecar para incitar a que el animal espere dicha recompensa antes de comerse sus heces, colocar alguna sustancia aversiva sobre la materia fecal haciéndola desagradable al gusto (pimienta u otras sustancias picantes)

 
Nutricionales: complementar con vitaminas y minerales, aunque no se corrige la patología original.

 

Médicas: Cuando es un problema de insuficiencia pancreática exócrina se podrá intentar con un preparado enzimático que cubre la carencia de enzimas digestivas que padecen estos cánidos, los preparados constan de Glutamato sódico, Pancreatina, Tripsina, Quimiotripsina y excipiente, en general la mayoría se espolvorean en las comidas.